jueves, 3 de mayo de 2012

 
            HEMISFERIOS


Conviene dormir con un ojo abierto
y el otro cerrado, así,
lo que se marcha por el uno
llegará por el otro,
y mientras el derecho se ausenta
permanece el izquierdo vigilante,
único modo de ocupar las dos mitades,
de poseer la sombra y el sol
en ambos hemisferios.
Que mientras el uno se oculta en la noche
no se olvide su gemelo de la luz,
y registre lo que en el mundo acontece,
pues todo corresponde al mismo dueño,
y de él percibirán la recompensa.
El que así duerme nunca está dormido,
ni tampoco despierto.
El ojo dormido sueña con el otro,
a punto de caer derrotado,
y éste conjetura mientras tanto
que el dormido no despertará,
que quizá en su sueño le traicione
y pierdan los dos lo que no tienen:
la sombra que amenaza al vigilante,
la luz que siembra desazón
en el dormido que se sueña ciego.




Seleccionado y leído en la celebración del III Día Internacional de la Poesía en Segovia, 2012

miércoles, 1 de febrero de 2012

EN LA ESPERA


La tarde. En su vapor suspendida.
Cristal eléctrico sin voz,
agitada transparencia sin pájaros.

(Su lluvia tarde de mi tarde)
(Su luz exhalación no consumada)

Voy a llenarme de tu fuego extinto.
-voy a electrizarme-
A disolver mis ojos en tu cielo
antes de que la noche me sorprenda
flotando en tu agonía.






El poema obtuvo el 2º Premio en el V Certamen de Poesía Dulce Chacón

lunes, 30 de enero de 2012

RITUAL


Ya has superado
la fuerza centrífuga del giro,
su amenaza de expulsión,
el insultante resplandor
de los espejos.
Tu cuerpo ha encontrado reposo
junto a la luz fría de las lámparas.
Estás de nuevo contigo,
nada ni nadie te perturba.
Las conversaciones de los otros
te conforman isla; en ella
te instalas cual Robinson solitario.
Desde su altura dominas
el insípido universo cotidiano,
las grandes y pequeñas mezquindades,
también esa mirada limpia
que es virtud y alegría de los ojos.
Sobre la mesa dispones
los útiles necesarios:
el delgado papel, la tinta negra,
la menguada sabiduría de los años.

Nada te falta, así lo crees; mas desconoces
el camino que lleva hacia ti mismo.





Del libro En la deriva del tiempo. I Premio del Certamen Ciudad de Trujillo 2001

jueves, 27 de octubre de 2011

DUELO


Los ojos que contemplan, expectantes,
no clavan en los otros su pupila,
ni se adentran en las recónditas
estaciones del miedo.
Permanece absorta la mirada
en un paisaje que la muerte
tornará en alabastro,
que el aire ya dirige el proyectil
corazones adentro
y los ojos barruntan
oasis de armonía y esplendor,
un vacío sin pausa donde reina
la blanca dama desalmada.



El poema obtuvo el 2º Premio en el V Certamen de Poesía Dulce Chacón

viernes, 10 de junio de 2011

LABERINTO


Quieres saber qué hay dentro de ti,
y te preguntas desde la incertidumbre
que habita los ríos invisibles,
y sigues el discurrir de las venas
hasta la mar del corazón,
recorres sus abismos insondables
extraviado como un náufrago.

Rompes luego la víscera
para ensayar una muerte
que ofrezca a tus ojos la respuesta.
(Palabras crecidas en la soledad
de un recinto que guarda lo sagrado
envuelto en tímidos albores, luminarias
que dejaron un poso de luz en los sentidos,
y fueron tacto de tu piel, resplandor
que enciende el párpado, le da aliento
y baja sin prisas a los labios
por la vía eléctrica del nervio,
es un instante suave roce, apenas beso
que se prende en la saliva y es allí manjar
que dura la pausa de la degustación)

Al terminar la singladura has aprendido
tu más secreta anatomía.
Ahora conoces el centro de los nervios,
el temblor de sus espasmos,
la muralla que protege el corazón,
el origen del aire que respiras,
la cámara que estrecha tus ahogos.
En el cansancio de la ribera sientes
que no te da contento lo ganado,
y te preguntas si la mar del río
es siempre morir
-la única verdad, al fin y al cabo-,
o es el agua una ilusión
que forma corrientes sin medida.


Del libro En la deriva del tiempo. I Premio del Certamen Ciudad de Trujillo 2001

martes, 29 de marzo de 2011

MENSAJERO



Vienes a decirme
palabras que no entiendo,
a sembrar confusión en mi discurso,
desazón en la calma que me habita.
Pones obstáculos ante mis ojos
de ciego, muros infranqueables,
derrotas asesinas.
Vienes a inocularme una ponzoña
que enturbia el aire de mi pecho
y oprime el corazón
con las cuerdas de sangre.
Y luego huyes descuidado.
Te alejas con aire triunfador
por los pliegues forzados de la risa
y las vías fáciles del sentir
a la estancia plana en que resides,
dejando aquí, casi granada,
la semilla que esconde la amargura.




Del libro En la deriva del tiempo. I Premio del Certamen Ciudad de Trujillo 2001

jueves, 24 de marzo de 2011

ESPERANDO A GODOT



A Didi y Gogo, mientras esperan a Godot;
a la misma hora, en el mismo lugar.



Aún no podéis marcharos,
esperáis a un Godot que se demora,
junto al árbol que llora como un sauce.
Hacedle un asiento a la palabra
-acomodaos en el silencio-,
desataos la cuerda del hastío,
no miréis el péndulo que seduce
las miradas....;
tomáoslo con calma y esperad.
Esperad tranquilos que Godot no aparezca,
pues ahora, entre el boscaje de la duda
asoma una certeza, y podemos creer,
esperanzados, que tan misterioso
personaje no es sino el sonido de su nombre,
la excusa que nos mantiene reunidos.







El poema obtuvo el 2º Premio en el V Certamen de Poesía Dulce Chacón